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Piel Madura

Con el paso del tiempo, el metabolismo celular se hace más lento y disminuye la actividad de los fibroblastos y la síntesis de colágeno. Estas acciones, unidas a los cambios hormonales y los factores exógenos se traducen en una piel madura. La piel se muestra seca, con falta de luminosidad, hiperpigmentación, flacidez... Es importante buscar soluciones que no solo frenen estos procesos, sino que los reviertan. En Claudia di Paolo ponemos a su disposición los mejores consejos y una cuidada selección de productos para la piel madura con los que lucirá una tez sana, radiante ¡y envidiable!

Todo lo que tiene que saber sobre la piel madura

Con el paso del tiempo, el metabolismo celular se hace mas lento y disminuye la actividad de los fibroblastos y la síntesis de colágeno. Cuando comienza el proceso de envejecimiento, la estructura de la piel comienza a cambiar. Estos cambios se reflejan hacia el exterior en la textura y la apariencia. Estas acciones unidas a los cambios hormonales y los factores exógenos se traducen en envejecimiento y se reflejan con incómodos efectos entre los que se encuentran: piel seca, falta de luminosidad, hiperpigmentación, flacidez, telangiectasias o roturas vasculares. La piel refleja todo lo que hemos vivido. A medida que vamos cumpliendo años, sumamos experiencias que se reflejan en nuestra piel. De hecho, podríamos decir que cada arruga y línea de expresión refleja una experiencia única. El uso de los productos antiedad ayuda a mitigar los signos de la fatiga y del envejecimiento que van apareciendo en el rostro. Ponemos a su disposición la gama más completa de los mejores productos para el cuidado de la piel madura.

El mejor tratamiento facial para una piel madura

A partir de cierta edad, vemos que la piel presenta unas características específicas. Se deshidrata, aparecen las manchas, disminuye la cantidad y actividad de los fibroblastos, así como la síntesis de colágeno, se nota menos luminosa y más flácida… Hay que tener en cuenta que, además, con el paso del tiempo las necesidades de la piel cambian y la rutina facial debe adaptarse a estos cambios. A pesar de que, en general, se suele hablar de una piel madura a partir de los 40 años, la edad dependerá solo de la historia personal de cada persona, ya que la edad biológica no tiene por qué estar unida a las necesidades de la piel. Y es que en el envejecimiento afectan tanto diferentes factores endógenos (la genética) como exógenos (estilo de vida y otros agentes externos, como el estrés). Hay hábitos que pueden empeorar el envejecimiento de la piel, como, por ejemplo, el estrés, el tabaco, el alcohol, una vida sedentaria, la exposición a diferentes factores como el sol… Además, conviene limitar ciertos alimentos como el azúcar y las grasas saturadas, si queremos retrasar el envejecimiento cutáneo. Lo mejor que podemos hacer para cuidar una piel madura es iniciar el tratamiento a una edad temprana para prevenir en vez de curar. Además, deberíamos llevar un estilo de vida saludable, una dieta equilibrada, recurrir siempre a la protección solar… Esto ayudará a prevenir el envejecimiento prematuro y nos permitirá lucir una piel bonita y saludable a medio y largo plazo. Eso sí, hay que tener en cuenta que la cara acaba en el escote y deberíamos cuidar esa zona de igual forma, incluyendo el cuello. Son dos zonas que solemos olvidar y que, sobre todo, a partir de los 50 años e incluso antes presentan signos de envejecimiento. Lo ideal sería cuidar el escote igual que el rostro. Es importante ser muy constantes con la rutina de cuidados y limpiar la piel por la mañana, para eliminar los restos de los tratamientos aplicados por la noche, exfoliar la piel una vez a la semana, incluir un sérum facial en la rutina (tienen una mayor concentración de activos y por eso ayudarán a cuidar las pieles maduras, retrasando su envejecimiento) y apostar por un tratamiento diario y nocturno adecuado (mientras dormimos, la piel se regenera, pero la renovación celular se ralentiza con la edad, así que es importante elegir cremas y productos con activos renovadores). Es importante tratar la piel madura tanto con tratamientos de día como de noche. Los primeros sirven para reparar la piel del rostro durante el día y protegerla de la polución, y otras agresiones externas. Los tratamientos de noche regeneran la piel, la nutren y la reafirman en profundidad. Hoy en día, hay una amplia variedad de tratamientos para combatir los signos de la edad, cada uno adaptado a las necesidades de cada dermis. Los productos específicos para pieles maduras suelen estar enriquecidos con vitaminas, activos y extractos naturales concentrados que ayudan a regenerar la piel y a producir elementos esenciales que deja de fabricar por sí sola, como el ácido hialurónico, el colágeno o la elastina.

Cómo encontrar los mejores tratamientos y productos para la piel madura

Muchas mujeres creen que las arrugas o las imperfecciones de su piel ya no tienen remedio, pero gracias a las cremas para piel madura podemos combatir los signos de la edad. Hay que destacar que se puede tener una piel bonita a cualquier edad, si se cuida a diario con productos específicos. En Claudia di Paolo podrá encontrar tratamientos que no solo frenan estos procesos, sino que los revierten, restándole edad a la piel y aportándole confort y aparente juventud. En este caso, recomendaríamos, por ejemplo, el sérum de párpados Moistlift de Forlle’d: diseñado específicamente para el área de los párpados, produce un efecto lifting y reduce la profundidad y la longitud de las arrugas alrededor de los ojos. También recomendaríamos la crema de noche de EviDenS de Beauté que recarga la piel de energía e intensifica su ciclo de regeneración natural y, además, la calma.

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