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Limpiadores

La limpieza de la piel es un básico imprescindible para cuidar el rostro. Una piel limpia y liberada de residuos aumenta su capacidad de oxigenación y es una base perfecta para los tratamientos posteriores. Dependiendo de las necesidades de la piel y los gustos personales, puede elegir entre distintas texturas y productos. Aceite, gel, leche, mousse… En Claudia di Paolo ponemos a su disposición los mejores consejos y una cuidada selección de limpiadores faciales con los que conseguirá una piel sana, radiante ¡y envidiable!

Limpieza facial: un gesto imprescindible para lucir una piel perfecta

La limpieza es el gesto más importante de cualquier rutina de belleza, ya que, si la piel no está limpia, no se verá radiante y saludable. Para lucir una piel perfecta, es imprescindible limpiar la piel tanto por la mañana como por la noche. Este gesto es aún más importante si utilizamos maquillaje. Sin embargo, el maquillaje no es el único agente externo que obstruye nuestros poros. También hay que recordar que el sudor o la contaminación hacen que la piel pueda lucir con un aspecto más apagado. Por la mañana, la limpieza nos ayuda a eliminar los restos de los productos que hemos aplicado por la noche, así como el sudor y otras toxinas. Mientras tanto, por la noche, la limpieza ayuda a eliminar los restos de los productos, así como las partículas de contaminación, el sudor y la suciedad que la piel acumula. Mantener la piel libre de impurezas la ayuda a estar radiante y a regenerarse cada noche como es debido. Para realizar una limpieza facial correcta, es necesario dar con el limpiador adecuado según el tipo de la piel. Ponemos a su disposición la gama más completa de los mejores limpiadores para el cuidado de la piel.

Para qué sirven los limpiadores faciales

Algunas personas no le dan importancia a la limpieza facial o utilizan productos no específicos para el rostro, como el gel de ducha, por ejemplo. Esto no es una práctica recomendable, ya que la piel del rostro es más fina y delicada, y los limpiadores corporales pueden dañarla. Los limpiadores faciales no solo limpian la piel y la liberan del maquillaje, de la contaminación y del sudor, sino que también la regeneran y son capaces de frenar los signos del envejecimiento. Además, refrescan la cara y la preparan para el siguiente paso de la rutina de belleza. Además, es imprescindible saber cómo limpiar bien el rostro para que luzca perfecto. En general, es necesario humedecerlo con agua tibia, añadir una pequeña cantidad de limpiador en la palma de la mano y extenderla por la tez con movimientos circulares. Se debe evitar el contacto con los ojos (o apostar por un limpiador especial para esta zona). Al final, hay que aclarar la piel bien y secarla con una toalla, sin frotar para no enrojecer la piel.

Diferentes tipos de limpiadores faciales: espuma, gel…

La limpieza no solo elimina el maquillaje y la suciedad, sino también las células muertas que nuestra piel produce a lo largo del día o de la noche, y las toxinas que acumula por la contaminación medioambiental. Hoy en día, existen diferentes tipos de limpiadores faciales y es necesario dar con el producto adecuado. Por ejemplo, las pieles secas o maduras recurrirán a aceites limpiadores que dejen la piel hidratada, las pieles mixtas apostarán por productos como geles y espumas con ingredientes astringentes que dejen la piel matificada (pero sin llegar a resecarla). Las pieles sensibles optarán por productos que no agredan la piel. Para las pieles grasas y con tendencia al acné, es recomendable escoger productos no comedogénicos y oil free que ayuden a limpiar la piel de forma suave, sin agredir la piel. Mientras tanto, los limpiadores bifásicos se distinguen de otros productos por tener dos colores, uno encima del otro, sin mezclarse. Su fórmula está dividida en dos: una acuosa con ingredientes solubles en agua y una fase oleosa con ingredientes solubles en aceite. Arrastran más la suciedad, el maquillaje y la contaminación. Eso sí, hay que tener en cuenta que es importante agitar bien el producto para mezclar ambas fases y obtener los beneficios al completo.

Cómo limpiar la piel de forma correcta

Es importante ser muy constantes con la rutina de cuidados y limpiar la piel por la mañana y por la noche. Es necesario recurrir a un producto adecuado, pero también hay que saber cómo limpiar la piel de forma correcta. Lo ideal es optar por agua templada a la hora de lavarnos la cara. El agua demasiado caliente y muy fría pueden dañar la piel. Es necesario aclarar bien el rostro después de haber aplicado el producto limpiador. Dejar restos de productos puede obstruir los poros. A la hora de secar el rostro, hay que evitar frotar la piel. Es mejor hacerlo a toques con una toalla y muselina limpia que usemos solo para la cara. Después de la limpieza facial, hay que seguir con otros productos de la rutina de cuidado, como el tónico, la crema hidratante, el sérum, el contorno de ojos y labios…

Cómo elegir el mejor limpiador facial para su piel

Los limpiadores faciales están formulados para eliminar la suciedad, la grasa, la contaminación y el maquillaje, pero es importante elegir un producto que aborde las necesidades de los diferentes tipos de piel sin alterar la barrera cutánea. En Claudia di Paolo podrá encontrar los mejores limpiadores para conseguir que la piel siempre luzca sana, radiante y llena de vitalidad. Para obtener una limpieza profunda, puede seguir una rutina de limpieza doble, utilizando un primer producto para una limpieza general y un segundo para una limpieza mas profunda. Nuestra recomendación sería, por ejemplo, la leche desmaquillante de EviDenS de Beauté, una emulsión ligera, untuosa y delicadamente perfumada que libera a la piel de los restos de maquillaje. También le recomendaríamos el limpiador P-effect repurance Wash de Forlle’d cuyo efecto antiinflamatorio, refrescante y calmante hace que se adapte a la perfección a cualquier tipo de piel.  

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